La Valentía de Amarme.
No sé si esta frase aplica a tí, yo sí necesito valentía para amarme. Para amar todas las fecetas de mí. Incluyendo aquellas que no suelo mostrar a nadie y aquellas que había escondido hasta de mí misma.
La magia del cambio ocurre cuando conseguimos mirar hacia dentro con una mirada amable hacia nosotr@s mism@s. Sin juicio y sin permisividad. Con compasión, pero sin compadecernos. Aceptar lo que hay. Y justo ahí nos daremos cuenta que lo que tanto tuvimos que esconder no fue nuestra identidad sino una estrategia aprendida para mantenernos a salvo. Y que lo que tanto tememos, ya lo sufrimos.
En todos los retiros habrá actividades para reflexionar y aprender, espacio para el silencio, y movimiento para soltar, integrar y celebrar, y tiempo libre para compartir esta sensación de grupo que tranmite «no estoy sol@ con esto»
