Mi finca es complicada. 2,5 hectáreas con un desnivel de hasta un 35%, y un suelo de arcilla y greda sin ni una piedra abren las puertas a grandes daños por erosión. Por eso he optado a plantar mis filas de árboles siguiendo las líneas de nivel del terreno. Sin medición exacta, pero más o menos. Actualmente, me he orientado en los senderos que dejan los caballos al andar por el terreno.
Y entre los árboles van mini diques, para parar el flujo del agua en las lluvias cada vez más torrenciales. Ahora mismo los últimos solo tienen de 1 a 2 años, así que no se han puesto a prueba todavía, pero os iré contando.






